Respuesta rápida: una cancela telescópica es una puerta corredera automática formada por dos o más hojas que se solapan y se recogen unas dentro de otras al abrir. Como las hojas se apilan entre sí, la puerta necesita solo la longitud de una hoja — no todo el ancho del vano — de espacio libre junto a la valla. La hoja guía es la que lleva el motor y arrastra a las demás mediante cable, cadena o arrastradores, normalmente sobre un carril o guía de suelo. Las cancelas telescópicas son la solución habitual en accesos anchos de fábricas, almacenes, urbanizaciones y plantas industriales donde una cancela corredera de una sola hoja no tiene sitio para abrir.
En esta guía
- Qué es una cancela telescópica y cómo se mueven las hojas
- El ciclo de apertura y cierre, paso a paso
- Cuánto espacio ahorra realmente una cancela telescópica
- Telescópica frente a corredera, voladizo y plegable
- Número de hojas, altura, motor y cuadro de maniobra
- Seguridad, normativa e integración con control de accesos
- Plan de mantenimiento y averías reales
- Qué incluir en una consulta directa al fabricante
Los accesos anchos son fáciles de construir y difíciles de cerrar. Un vano de 12 m o más es normal en una fábrica, un centro logístico o una urbanización, y una cancela corredera de esa longitud necesita una zona de aparcamiento tan larga como la propia puerta: espacio que suele estar ocupado por un muro, un carril de circulación, un camino de bomberos o el límite de la parcela vecina.
La cancela telescópica resuelve ese problema geométrico. En lugar de una hoja larga que recorre todo el ancho del vano, la puerta se divide en hojas que se solapan y se retraen unas dentro de otras, de modo que toda la puerta se recoge en una fracción del espacio. Esta guía está escrita para quienes planifican, especifican y compran estas puertas: responsables de mantenimiento y de planta, contratistas generales, integradores de seguridad perimetral e importadores o distribuidores que deben ajustar una línea de producto a condiciones reales de obra.
Explica cómo funciona el mecanismo, cómo dimensionarlo, qué especificar en el pedido y qué comprobar una vez instalado. Cuando un valor depende del fabricante o del emplazamiento, lo decimos, en lugar de citar una cifra que no resistirá el contacto con su acceso.
¿Qué es una cancela telescópica y cómo funciona?
Una cancela telescópica (también llamada puerta telescópica, puerta corredera retráctil o cancela corredera de hojas telescópicas) es una puerta corredera cuya hoja se divide en dos, tres, cuatro o más hojas. Al cerrar, las hojas se extienden una tras otra y cubren el vano. Al abrir, se deslizan unas dentro de otras y se recogen en la hoja menor o detrás de la hoja guía, como las secciones de un telescopio.
Tres conjuntos hacen el trabajo:
- Hojas y sistema de rodadura. Cada hoja lleva rodillos o carros que circulan sobre un carril empotrado en el hormigón, sobre un perfil o guía inferior. También existen diseños en voladizo o con guía superior, que soportan las hojas sobre una viga o un bastidor reforzado y eliminan el carril de suelo — útiles en accesos y patios donde un carril acumularía gravilla, hielo o suciedad.
- El accionamiento. Un solo motor mueve la hoja guía. Las demás hojas no están motorizadas: se abren y se cierran mediante una transmisión — habitualmente cable y poleas, cadena o arrastradores que engranan cuando la hoja guía llega al final de su recorrido.
- El control. Un cuadro de maniobra con finales de carrera o realimentación por encoder inicia el ciclo, decelera la puerta al final del recorrido y se comunica con el control de accesos del sitio: mando a distancia, teclado, lector de tarjetas, espira inductiva, reconocimiento de matrículas o apertura desde portero automático.
La consecuencia importante para el comprador: una cancela telescópica tiene más piezas móviles que una corredera de una sola hoja equivalente. Más hojas significan más rodadura, más puntos de guiado y una transmisión adicional que ajustar. En el emplazamiento adecuado es un buen intercambio — la alternativa puede ser no tener puerta —, pero el mecanismo merece una rutina de mantenimiento planificada.
¿Cómo abre y cierra una cancela telescópica, paso a paso?
La secuencia siguiente describe el ciclo de apertura de una cancela telescópica típica de varias hojas. La transmisión concreta varía entre fabricantes, pero la lógica es común a los diseños con carril y en voladizo.
- Llega una orden. El cuadro de maniobra recibe la señal de un mando, un lector de tarjetas, una espira en la calzada, una cámara de matrículas o un pulsador en la garita.
- El motor arranca la hoja guía. El motor acelera la primera hoja. En motores con arranque suave el primer movimiento es deliberadamente suave: protege la transmisión y reduce el empuje sobre los pilares.
- Se sueltan las hojas siguientes. Al avanzar la hoja guía, el cable, la cadena o el arrastrador engancha la hoja siguiente, que la acompaña. En la tercera hoja y las posteriores ocurre lo mismo, una tras otra.
- Las hojas se recogen. Cada hoja pasa por delante de la anterior hasta que el conjunto alcanza su longitud mínima en la zona de recogida, detrás del pilar o a lo largo de la valla.
- La puerta se detiene y se mantiene. Los finales de carrera o el encoder detienen el motor. La puerta permanece abierta hasta que llega la orden de cierre: por temporizador, espira, sensor de salida o el sistema de control de accesos.
- El ciclo se invierte. La hoja guía arranca hacia atrás, extrae el conjunto hoja a hoja y las hojas cubren el vano hasta que la última llega a su tope. Los dispositivos de seguridad — fotocélulas, radar o banda sensible — permanecen activos durante todo el recorrido de cierre.
De ahí se derivan dos consecuencias prácticas. Primero, la hoja guía siempre recorre más distancia: es la pieza más solicitada y el primer punto que se revisa cuando la puerta se queda corta o se agarrota. Segundo, como las hojas están unidas mecánicamente, un obstáculo bajo una hoja puede bloquear toda la puerta; el cuadro debe estar configurado para detectar esa sobrecarga y invertir o detenerse en lugar de seguir empujando.
¿Cuánto espacio ahorra realmente una cancela telescópica?
El ahorro viene de la geometría. Si una puerta se divide en N hojas, la puerta abierta se recoge en aproximadamente el ancho de una hoja más la holgura entre hojas, de modo que la zona de recogida se reduce a cerca de 1/N del ancho del vano.
La tabla muestra el mismo vano de 12 m cerrado de distintas formas. Tome las cifras como regla orientativa de planificación y confirme después la longitud exacta de recogida y las holguras con el fabricante para el modelo elegido.
| Tipo de puerta | Espacio necesario junto a la valla con la puerta abierta | Qué significa en un vano de 12 m |
| Corredera de una hoja | Prácticamente todo el ancho del vano, más un pequeño exceso | Unos 12 m de recorrido libre de obstáculos: normalmente el motivo por el que se estudia la telescópica |
| Telescópica de 2 hojas | Cerca de la mitad del vano, más holgura entre hojas | Unos 6 m de zona de recogida |
| Telescópica de 3 hojas | Cerca de un tercio del vano, más holgura | Unos 4 m de zona de recogida |
| Telescópica de 4 hojas | Cerca de un cuarto del vano, más holgura | Unos 3 m de zona de recogida |
Tres advertencias importan más que la tabla:
- Las hojas tienen un límite práctico de longitud. Hojas individuales muy largas necesitan bastidores más pesados y motores más potentes. Para cubrir un vano muy ancho se añaden hojas en lugar de alargarlas: para eso sirve precisamente la cancela telescópica.
- La zona de recogida debe estar realmente libre. La puerta no se recoge donde hay un bordillo, una señal, un hidrante, un vehículo aparcado o una pendiente. Marque la zona en el plano y manténgala libre en operación.
- El terreno decide el sistema de rodadura. Un carril de suelo exige una guía nivelada, drenada y bien cimentada. Donde el pavimento tiene pendiente, drena mal o soporta tráfico pesado de camiones, el diseño en voladizo o con guía superior suele ser la especificación correcta.
Si una corredera de una hoja cabe, suele ser la máquina más sencilla y económica; nuestra comparativa entre cancela telescópica y corredera trata esa decisión directamente.
Telescópica frente a corredera, voladizo y plegable
Las cuatro familias hacen el mismo trabajo e intercambian espacio por complejidad. La comparación está pensada para compras y reuniones de diseño.
| Diseño | Espacio junto a la valla | Carril de suelo | Más adecuado para |
| Corredera de una hoja | Todo el ancho del vano | Normalmente necesario | Vanos de hasta unos 8–10 m con recorrido libre |
| Corredera en voladizo | Todo el ancho, repartido entre la puerta y el contrapeso | No necesario | Pavimentos con pendiente o irregulares donde no se puede mantener un carril |
| Cancela telescópica | Más o menos el ancho de una hoja | Carril o guía, o voladizo según diseño | Vanos muy anchos con poco o ningún espacio lateral; accesos industriales y de urbanización |
| Puerta plegable | Algo más de la mitad de la hoja, plegada | Normalmente sin carril, con guía superior o inferior | Accesos estrechos con pilares ajustados, donde la hoja plegada es corta |
El patrón es constante: cuanto menos espacio necesita la puerta, más bisagras, transmisiones, hojas y puntos de ajuste se añaden. Las telescópicas quedan en el punto medio: menos complejas mecánicamente que una plegable de varias hojas, pero mucho más eficientes en espacio que una corredera.
¿Qué tipos de cancela telescópica existen?
Las cancelas telescópicas se especifican normalmente por cuatro ejes. Conocerlos acorta mucho la conversación con el fabricante:
- Número de hojas. Dos hojas es la opción habitual en vivienda y comercio ligero; tres y cuatro hojas se emplean en accesos industriales, recintos y patios de maniobra anchos. Más hojas implican zona de recogida más corta y ciclos más largos.
- Sistema de rodadura. Con carril o guía inferior, o en voladizo con guía superior. Los sistemas con carril son más sencillos y económicos de fabricar; los diseños sin carril evitan una guía en la calzada, lo que importa donde pasan camiones, quitanieves o arena.
- Clase de servicio. Una urbanización puede hacer unas decenas de ciclos al día, mientras que una puerta de fábrica con turnos, flotas o movimiento logístico puede hacer cientos. El motor, la transmisión y el bastidor deben elegirse para el número real, no para la media.
- Material y acabado. Bastidores de acero con relleno, preparación galvanizada y acabado en polvo son el estándar para seguridad perimetral; también hay opciones de aluminio y rellenos mixtos cuando pesan más el peso o la estética. En costa o ambiente químico conviene especificar una protección anticorrosiva reforzada.
La automatización se añade a la elección mecánica. Nuestra gama de cancelas telescópicas eléctricas está fabricada para perímetros de fábricas, almacenes y comercios en longitudes a medida y trabaja con los mismos equipos de control de accesos que las barreras: mandos, lectores de tarjetas, reconocimiento facial, detección de vehículos y apertura por portero. Cuando una cancela telescópica cierra el acceso principal y una barrera controla el carril de vehículos, ambas se gobiernan normalmente desde una sola plataforma de control de accesos: véase la guía de integración de matrículas y barreras.
¿Cómo se dimensiona una cancela telescópica para su acceso?
Dimensionar una cancela telescópica es un trabajo de planos, no de catálogo. Seis medidas y condiciones determinan el modelo:
- Ancho libre del vano. Mida entre las caras interiores de los pilares, no entre sus ejes. Añada el grosor de cualquier equipo montado en el pilar que la puerta deba salvar.
- Altura y gálibo. La altura de la puerta suele elegirse para igualar la línea de valla y el nivel de seguridad exigido, pero compruebe cables aéreos, marquesinas, señalización y tejados de garita por debajo de los cuales deben pasar las hojas o la viga superior.
- Zona de recogida disponible. Mida el recorrido libre hacia atrás desde el pilar y descuente todo lo permanente. Este número determina el número de hojas.
- Perfil del terreno. Pavimento nivelado y drenado admite carril de suelo; pendientes, bombeos, suelo blando y tráfico pesado empujan normalmente hacia un diseño en voladizo o con guía superior.
- Tráfico y número de ciclos. Estime la hora punta, no la media diaria: los cambios de turno y las puntas de reparto fijan la clase de servicio y la velocidad necesaria. En carriles muy transitados puede ser mejor una barrera de alta velocidad y dejar que la cancela telescópica cierre el perímetro fuera de las horas punta.
- Viento y exposición. Las puertas altas y anchas con relleno ciego actúan como velas. La carga de viento es un dato de diseño del bastidor, la rodadura y el motor, sobre todo en costa o en emplazamientos elevados.
Enviando estos seis puntos a un fabricante debería recibir un plano de disposición con anchos de hoja, longitud de recogida, detalles de cimentación o carril y posición del motor. Si la respuesta es una ficha de catálogo en lugar de un plano para su vano, el fabricante no está calculando la puerta.
¿Qué motor, control y seguridad conviene especificar?
Especifique la automatización como un sistema, porque los accesorios determinan la seguridad final y el esfuerzo de mantenimiento.
- Tipo de motor y alimentación. En cancelas telescópicas se emplean motores de corriente alterna (monofásicos o trifásicos según el suministro) y motores de corriente continua sin escobillas. Indique tensión, fase y frecuencia en la consulta, y si el suministro es estable o sufre caídas.
- Arranque y frenado progresivos, y realimentación de posición. El control de rampa reduce el golpe sobre la transmisión y las guías; el encoder o un sensor de posición absoluta hace repetible el ciclo y permite diagnosticar averías.
- Detección de obstáculos. En Estados Unidos se espera que los motores automáticos para puertas de vehículos estén certificados según UL 325 con protección contra atrapamiento, y la construcción de puertas automáticas se aborda en ASTM F2200; en la Unión Europea y el Reino Unido aplican EN 12453 (seguridad de utilización) y EN 12604 (requisitos mecánicos) junto con la norma de producto EN 13241. En cualquier mercado la lista práctica es la misma: un medio para detectar un obstáculo en la trayectoria y un medio para invertir o detenerse. Los dispositivos habituales son espiras inductivas, fotocélulas, radar y bandas sensibles en la hoja guía. Nuestra guía de sensores de seguridad los compara.
- Desbloqueo manual y alimentación de reserva. Toda puerta motorizada necesita un desbloqueo manual documentado para fallo de red o acceso de emergencia, y muchos emplazamientos añaden batería de respaldo para que la puerta termine el ciclo o abra durante un corte — las opciones están en la guía de batería de respaldo.
- Interfaz con el control de accesos. Pida la lista de interfaces de forma explícita: contacto seco de apertura y cierre, teclado, lector de proximidad o RFID, reconocimiento facial, apertura desde portero automático y protocolos abiertos como Wiegand, RS-485 o TCP/IP cuando la puerta deba dialogar con una plataforma de aparcamiento o de seguridad. Las opciones de mando y codificación se comparan en la guía de mandos a distancia.
¿Qué mantenimiento necesita una cancela telescópica?
Las telescópicas agradecen una rutina sencilla, porque la mayoría de las averías empiezan como suciedad, una fijación floja o una guía seca, no como un motor quemado. Un plan válido para la mayoría de los emplazamientos:
| Intervalo | Comprobación |
| Semanal (operador o vigilante) | Limpiar de gravilla, tierra, hojas y hielo el carril, la pista o la guía inferior; comprobar que la zona de recogida está libre; ejecutar un ciclo completo desde el mando y desde el lector de accesos. |
| Mensual | Revisar desgaste de rodillos y guías, apretar fijaciones visibles, probar el desbloqueo manual, activar los detectores de obstáculo y buscar óxido nuevo o pintura dañada. |
| Trimestral | Inspeccionar la transmisión (cables, cadena o arrastradores) por estiramiento y desgaste, revisar los anclajes del motor y el pilar o la cimentación por movimientos, y leer los diagnósticos del cuadro. |
| Anual | Servicio completo: engrasar o sustituir la rodadura según instrucciones, revisar el cuadro y la batería de reserva, verificar las posiciones de final de carrera y volver a probar todos los dispositivos de seguridad según el manual del motor. |
Mantenga un registro escrito. Es el documento que pedirá la aseguradora, un auditor de seguridad o una reclamación de garantía, y es mucho más fácil de mantener que de reconstruir. Nuestra guía de instalación y mantenimiento cubre el plan general de puertas automáticas y la guía de resolución de averías explica una lógica de diagnóstico aplicable también a motores de corredera y telescópicos.
¿Cuáles son los problemas más frecuentes de una cancela telescópica?
Entre las telescópicas con carril y las de voladizo, las averías que realmente aparecen en obra son casi siempre estas:
- Algo en la pista. Gravilla, tierra, hielo o una losa hundida bajo una hoja es la causa más común de que la puerta roce, se bloquee o no cierre del todo. Limpie el carril y revise el pavimento antes de tocar el cuadro.
- Hojas desalineadas o descuadradas. Si las hojas ya no coinciden, la transmisión, un rodillo o una guía se ha movido o desgastado. Forzar el movimiento en ese estado daña las hojas y el motor.
- Transmisión estirada o floja. Los cables y cadenas se estiran; los arrastradores se desgastan. Una transmisión floja se manifiesta en hojas que van con retraso, ciclo a tirones o una hoja que no alcanza su tope.
- Sobrecarga del motor. Una puerta que se agarrota lleva al motor a la protección de sobrecarga y acaba en disparo o código de error. Las sobrecargas repetidas son un problema mecánico, no eléctrico.
- Agua y corrosión. Un drenaje que llega al carril o un ambiente costero atacan primero la rodadura y la parte baja de las hojas. Conviene aclarar la protección anticorrosiva y los detalles de drenaje en fase de especificación.
- Averías del control de accesos, no de la puerta. Una puerta que ignora un lector suele tener un problema de espira, de lector o de red: véanse las averías de espiras y los apartados sobre cámaras de matrículas.
Una regla de seguridad pertenece a esta lista. Una puerta golpeada por un vehículo, con una hoja dañada o que dispara por sobrecarga debe sacarse de servicio automático y dejarse en posición segura, preferiblemente abierta, hasta su reparación, no seguir accionándola a mano con el motor engranado.
¿Cuándo es la cancela telescópica la elección correcta?
Las telescópicas se justifican cuando el acceso es ancho y el espacio lateral escaso. Aplicaciones típicas:
- Fábricas y plantas. Accesos anchos de vehículos con muro o fachada junto al pilar, donde una corredera no tiene sitio. La guía de accesos industriales y de camiones cubre las necesidades de tráfico en estas puertas.
- Centros logísticos y almacenes. Accesos de varios carriles donde la puerta cierra todo el perímetro fuera del horario de trabajo y durante el día los carriles se controlan con barreras o lectura de matrículas.
- Obras, terminales y servicios públicos. Accesos anchos temporales o permanentes donde un carril largo chocaría con drenajes, instalaciones o movimientos de vehículos.
- Urbanizaciones y recintos residenciales. Accesos comunitarios anchos, a menudo compartidos con puerta peatonal y carril de barrera: la lógica de accesos se trata en la guía para comunidades cerradas.
- Emplazamientos con camino de bomberos o ruta de emergencia. Cuando la puerta está en una ruta de acceso, el método de apertura de emergencia debe preverse desde el proyecto, no añadirse después.
¿Qué debe incluir su consulta directa al fabricante?
Comprar directamente al fabricante funciona bien cuando la consulta está completa. Envíe estos puntos y evitará casi todas las idas y venidas que retrasan un proyecto:
- Datos del vano. Ancho libre, altura necesaria, longitud de la zona de recogida, perfil del terreno y foto o plano acotado del acceso.
- Especificación de hojas y material. Número de hojas o la limitación de espacio que lo determina, material del bastidor, tipo de relleno, color y acabado.
- Motor y alimentación. Tensión, fase, frecuencia, servicio previsto (ciclos del día más cargado), tiempo de apertura requerido y preferencia entre motor de corriente alterna y continua sin escobillas.
- Sistema de rodadura. Con carril o en voladizo; si es con carril, detalles del carril o guía y qué pasa por encima en servicio.
- Seguridad y control de accesos. Lista de dispositivos (espiras, fotocélulas, radar, banda sensible, baliza, señalización), lectores o plataformas con los que debe trabajar y si se exige alimentación de reserva o un desbloqueo manual concreto.
- Documentación. Esquemas eléctricos y de bornes, manual del cuadro, parte de puesta en marcha y las declaraciones de conformidad aplicables a su mercado.
- Repuestos y piezas de desgaste. Rodillos, guías, piezas de transmisión y un mando de repuesto por puerta, para que el emplazamiento no dependa de un envío aéreo por un consumible.
- Condiciones comerciales y logísticas. Método de embalaje, longitudes de hoja embaladas, plan de carga, Incoterms y requisitos OEM/ODM como su propia marca, diseño de hoja o embalaje: véase la guía OEM. Consulte a su agente de aduanas la clasificación arancelaria correcta y las medidas aplicables a su envío en lugar de estimarlas por su cuenta.
- Verificación del proveedor. Solicite referencias para vanos comparables y la documentación de fabricación que necesite; la guía de selección de fabricante enumera qué pedir.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona una cancela telescópica?
Una cancela telescópica divide una hoja larga en hojas que se solapan. Un solo motor mueve la hoja guía, que arrastra a las demás mediante cable, cadena o arrastrador. Al abrir, las hojas se recogen unas dentro de otras en una zona de aproximadamente una hoja de ancho; al cerrar, cada hoja se extiende por turno hasta que la última llega a su tope. La mayoría de los diseños circulan sobre un carril o guía de suelo, mientras que los diseños en voladizo soportan las hojas sobre una viga o bastidor reforzado sin carril en la calzada.
¿Cuánto espacio ahorra una cancela telescópica frente a una corredera?
Una corredera de una hoja necesita un recorrido libre junto a la valla equivalente aproximadamente al ancho total del vano. Una telescópica de dos hojas necesita cerca de la mitad, una de tres hojas un tercio y una de cuatro hojas un cuarto, más la holgura entre hojas recogidas. La longitud exacta de recogida depende de la construcción de las hojas y del motor, así que tome estas proporciones como reglas orientativas de planificación y confirme la cifra en el plano de disposición del fabricante para su vano.
¿Necesita una cancela telescópica un carril de hormigón?
No siempre. Las telescópicas con carril circulan sobre un carril o perfil inferior embebido o fijado en una cimentación nivelada y drenada. Las telescópicas en voladizo o con guía superior soportan las hojas sobre una viga o bastidor, lo que conviene en accesos, pavimentos con pendiente o calzadas donde un carril se dañaría o acumularía suciedad. La elección depende del emplazamiento: indique al fabricante qué cruza el vano y cómo es el pavimento.
¿Se puede automatizar una cancela telescópica e integrarla con el control de accesos?
Sí, es la configuración estándar. El motor se activa con mando a distancia, teclado, lector de tarjetas o proximidad, reconocimiento facial, apertura desde portero automático, espira inductiva o lectura de matrículas, y el cuadro de maniobra debe aportar una entrada de apertura por contacto seco y el protocolo que exija la plataforma de aparcamiento o seguridad del sitio, por ejemplo Wiegand, RS-485 o TCP/IP.
¿Qué anchura de vano puede cubrir una cancela telescópica?
Los fabricantes construyen cancelas telescópicas para vanos desde pocos metros hasta accesos industriales muy anchos, aumentando el número de hojas a medida que crece el vano. Lo que limita el diseño no es el ancho total, sino la zona de recogida disponible, el perfil del terreno, la exposición al viento y el número de ciclos diarios. Facilite al fabricante el ancho libre, la longitud útil de recogida y el patrón de tráfico: debería recomendar un número de hojas, no ofrecerle el mayor modelo de almacén.
¿Qué dispositivos de seguridad se exigen en una cancela telescópica automática?
Depende del mercado. En Estados Unidos se espera que los motores automáticos para puertas de vehículos estén certificados según UL 325 con protección contra atrapamiento y la construcción de puertas automáticas se aborda en ASTM F2200; en la Unión Europea y el Reino Unido aplican EN 12453 y EN 12604 junto con la norma de producto EN 13241. En la práctica la puerta necesita detección de obstáculos — espiras, fotocélulas, radar o bandas sensibles — además de una función de inversión o parada, señalización de advertencia, desbloqueo manual y una rutina periódica de prueba registrada por el titular.
Conclusión
Una cancela telescópica es la respuesta técnica a un problema sencillo: un acceso ancho donde la puerta no tiene espacio para correr. Divida la hoja en hojas solapadas y la puerta se recoge en aproximadamente una hoja de anchura; por eso son estándar en recintos fabriles, almacenes, patios logísticos y accesos de urbanización.
El trabajo de especificación es lo que separa una puerta que funciona durante años de otra que se ajusta cada mes. Fije el ancho libre, la zona de recogida, el perfil del terreno, el número de ciclos y la lista de seguridad y control de accesos antes de enviar la consulta; pida plano de disposición, parte de puesta en marcha y las declaraciones de conformidad aplicables a su mercado; y mantenga la rodadura y la pista libres y ajustadas según un plan escrito.
Si está planificando un acceso ancho, envíenos las medidas del vano, una foto del emplazamiento y su patrón de tráfico. Volveremos con la disposición de hojas, el motor recomendado y la lista de accesorios para su sitio — contacte con nuestro equipo técnico o revise primero la gama de cancelas telescópicas eléctricas.